Ablitas, Arguendas y Buñuel

“No hay aquí otro camino que llevar las cosas hasta el final, hasta el aplastamiento del adversario. Esta guerra tiene que terminar con el exterminio de los enemigos de España. El arte de la guerra yo lo definiría así: Es el medio de juntar veinte hombres contra uno y, a ser posible, matarlo por la espalda.”
(General Mola)

Diario de Navarra 19 de julio. Bando de Mola
Diario de Navarra 19 de julio. Bando de Mola

Ablitas

En muchos pueblos de Navarra, las elecciones de abril de 1931 fueron impugnadas por irregularidades cometidas por la derecha. En Ablitas, ocurrió esto también, y las elecciones se repitieron por tres veces, ganando la derecha. Gregorio Zueco fue elegido alcalde.

Durante años, siglos, Ablitas había sido controlado por el caciquismo. La UGT subió espectacularmente ante la posibilidad y esperanzas de la devolución y reparto de las tierras comunales. Los jornaleros abliteros reclamaban la devolución de 22.200 robadas de tierra comunal, la corraliza de Bonnamaisson propiedad del Conde Peñaranda y Montijo. Otras de las reivindicaciones importantes era el “derecho de espigueo” para poder entrar antes que el ganado, subidas salariales de los jornales, prohibición de trabajo a menores de 14 años, realización de las obras del depósito de agua y cementerio, y el inicio de los plenos municipales a las siete de la tarde y no a las diez de la mañana, cuando no podían ir los vecinos, ni los jornaleros.

En marzo de 1933 se realiza una manifestación reclamando las corralizas. En febrero de 1936 tras la pérdida de nuevo de la alcaldía en las elecciones, la izquierda salió a dar vivas a la República al ganar el Frente Popular en Navarra, y los falangistas ayudados por la Guardia Civil golpearon a todos los izquierdistas que se encontraban por la calle, entre los represores se encontraba el párroco Julio Segura, que llevaba una pistola.

Con la llegada del golpe militar en julio, las derechas se van al frente y los de izquierdas son llevados a trabajar como esclavos a las tierras de los amos y mientras hubo faena en el campo, no los fusilaron. Acabadas las labores en los campos, a finales de julio serán detenidos y fusilados Saturnino Escribano, secretario de Izquierda Republicana (I.R) y Pablo Antón del Partido Comunista (PC). Este joven comunista ablitero, llegó en una ocasión a disolver a un grupo de Falangistas que gritaban contra la República, y cuando fue detenido para fusilar se les escapó atado, y mientras lo perseguían le disparaban, se volvía a levantar, hasta que finalmente fue abatido.

Unos días más tarde fueron detenidos Gabino Escribano, 60 años; Higinio Arriazu, que había estado escapado en el monte; Bonifacio García, padre de cinco hijos y asesinado entre Ribaforada y Fontellas y Leonardo Enciso, 59 años y padre de cuatro hijos.

La Junta de Guerra estaba compuesta entre otros por Babil Martínez, Manuel Ruiz y especialmente quien ordenaba y mandaba las ejecuciones era Paulino Villafranca “El Curro”, jefe de la Falange local. En Ablitas no hubo cortes de pelo a mujeres.

Arguedas

Las corralizas y tierras comunales estaban en manos del Conde de Aibar, la familia Garbayo, Miguel Zozaya y dos familias foráneas los Miqueleiz y Marco, de los Valles de Salazar y Roncal. La vida social y religiosa estaba muy tensa desde los años 20 en Arguedas, la injusticia social era manifiesta y las reivindicaciones jornaleras eran continuas. Se impugnaron las elecciones del 12 de abril de 1931, ganó la derecha, y el 25 de enero de 1932, el Ayuntamiento acordó votar a favor del Estatuto de Autonomía Vasco-Navarro de Estella.

A raíz del golpe del 18 de julio, se trajeron armas desde Tudela, se iniciaron los registros de casas, detenciones y tiros por el Pueblo y las familias forasteras expulsadas. Se iniciaron las torturas a mujeres haciéndoles beber aceite de ricino, cortes de pelo y el 22 de julio se produjo el primer asesinato, un Guardia Civil casado con una arguedana mató de un tiro al joven arguedano de 22 años Joaquín Márton Arrosa, en el corral del Belcho. A partir de aquí serían asesinados Manuel Resa, Esteban Moncayola, Sebastián Bronte, Donato Bienzobas, José Pardo, Ricardo Rodríguez, Anacleto y Juan Delmás, José Manuel Val, Andrés Carra, Justino León, Vicente Alfaro, Eusebia Falces, Julián Marton, Benito Samanes, Julián Zubieta, Romana Zubiria, Miguel Zubiria y Víctor Les.

Se escaparon Luis Irisarri, Pedro Chueca, José Conde y Elías San Agustín. Los serenos Rufo Zubieta, Jiménez y Daniel León fueron destituidos por colaborar con los rojos y fueron sancionados los maestros Gerardo Ábrego, Alejandro Hernández, Alejandro Paris y Juan José Gárriz. Cuando asesinaron a José Manuel Val, le sacaron todos sus muebles a la calle y les prendieron fuego.

Buñuel

El nombre del Montecillo en Buñuel es sinónimo de caciquismo. Desde que fuera propiedad del Conde de Altamira hasta el año 1917 con Sentencia del Tribunal Supremo, en que los vecinos no consiguieron recuperar las 7.600 robadas que en su día obligó a vender el Estado. La llegada de familias foráneas en los años 20 buscando trabajo en el campo supuso un aumento demográfico, paro y el asociacionismo de los jornaleros.

Las elecciones de 1931 supusieron seis concejales de izquierdas frente a los cinco de la derecha, y Alfonso Marquina fue proclamado alcalde por aclamación popular. El cambio que supuso esta nueva mayoría de izquierdas se notó en la construcción de la nueva Casa Consistorial, obras del Canal de Lodosa, saneamiento, traída de aguas, petición de escuelas, subida salarial de jornales, ayuda social a familias necesitadas, subida de impuestos a los ricos, se paralizó la subida de los precios de los productos básicos, se repartieron bonos de carne y leche a familias con enfermos, el cementerio se hizo laico, se dejó de acudir a las procesiones y se votó a favor del Estatuto de Autonomía Vasco- Navarro y se llegó a emitir deuda pública para recabar fondos.

Se ocupó la finca del Montecillo y mientras dos concejales se desplazaban a Madrid con un informe del Secretario, para la devolución de las tierras al Pueblo, la Guardia Civil intentó desalojar a los ocupas buñueleros y estos desarmaron al destacamento de la Benemérita. Esto traerá consecuencias. Después de una Huelga se consiguió que los terratenientes cedieran parte de sus tierras para los más desposeídos. Otra huelga consiguió paralizar el intento de introducir los destajos en la azucarera.

En enero de 1936, jóvenes falangistas se han organizado y realizan prácticas militares a plena luz del día y se constata que están armados. El alcalde Alfonso Marquina será herido de bala en una pierna meses antes del golpe militar de julio. El 19 de julio de 1936, la Guardia Civil destituye al Ayuntamiento Republicano y a todos los funcionarios de izquierdas y al Secretario le ordenan desalojar la casa que ocupaba en la Casa Consistorial.

El día 21 de julio, a las cinco de la tarde, llegará un convoy con falangistas de Zaragoza, morirá a tiros Pedro Osta, al saludar su hermano de 16 años a los falangistas con el puño cerrado y gritar: ”Salud Camaradas”. El día 23 de julio matan a tiros a Alfonso Marquina, alcalde, y al Secretario, al negarse a montar en un camión en la Casa Consistorial. La Escuadra Negra de Tudela hace su aparición acompañados de vecinos de derechas del Pueblo.

El día 25 de julio sacan de entre los detenidos a José Jiménez “Andia”, escribiente, lo matarán entre Cortes y Gallur; Fausto Lasheras “Quico”, teniente alcalde, muerto en Mallen; Julián Tristán, concejal, fusilado en la carretera y Gregorio Doiz, dirigente de UGT que será asesinado en Zaragoza. El 3 de agosto, un numeroso grupo de falangistas llegados de Tudela y con falangistas de Buñuel comienzan una razzia por todo el Pueblo, testigos aseguran que estaban borrachos, les acompañaba un cura y un seminarista para confesarlos.

Detienen a ocho vecinos y un noveno, Esteban Marcos, consigue escapar descalzo y sin boina. Al resto los llevan a la Cuesta de la Marga , entre Mallen y Gallur, fusilan de tal forma y en tal estado, que dejan a dos con vida, murieron Victoriano Marques, Retituto Lázaro, padre de cuatro hijos, Antonio Cabestre, Iñigo Rodero, Faustino Aguirre y Esteban Tristán, hijo del concejal fusilado. Gregorio Mazas, se salvó porque no le dieron el tiro de gracia, será de nuevo detenido cuando volvía a Buñuel, y será rematado en Cortes, tirando su cuerpo en la tapia del cementerio.

Lo mismo le ocurrirá a Pedro Lasheras, “blanqueador”, volvió con siete disparos a casa, su mujer lo cuidó, se enteraron que estaba en casa, fueron a buscarlo, el practicante les dijo: “Si lo vais a matar, yo mismo le pongo una inyección y no hace falta que os lo llevéis”. Se lo llevaron a Tudela diciendo que lo llevaban al Hospital, pero nunca llegó, fue de nuevo fusilado y tirado junto a la tapia del cementerio de Tudela. A Jesús Villafranca, el herrador, lo mataron en el puente del canal en cuanto se toparon con él.

Al cartero Juan José Conget, se le despidió de cartero, sus hijas habían abandonado Buñuel antes que él, tras recoger los muebles y cuando se disponía a irse del pueblo, lo cogieron a las 10 de la noche y un Guardia Civil del puesto de Cortes lo ató a un coche, y lo llevó arrastrando hasta Novillas nueve kilómetros, allí medio muerto, destrozado, lo echaron a un bardal y murió enseguida. El 18 de agosto asesinaron en Gallur a los buñueleros, Máximo Borobia, padre de cuatro hijos, Víctor Doiz “Brujas”, Jesús Litago, jornalero y padre de seis hijos, Pedro Monreal, Román Pinzoles y Santiago Blasco.

El 26 de agosto, intentaron asesinar a 30 buñueleros, cuatro conseguirán escapar, el resto 26 fueron asesinados entre la tarde y la noche, en diferentes lugares. Mariano Morales, padre de ocho hijos, encontrado con el cráneo roto, Alejandro Pascual, José Martínez Gascón, Gregorio Armingol, Julián Fernández, Félix Izquierdo, Esteban Ruberte, Pablo García, Sotero García y su hijo Manuel, Avelino Arriazu, Jesús Minchinela, Valentín Serrano, Martina Martínez, de 63 años , que la tiraron del camión y la remataron allí mismo, Antonio Sáez, Pablo “El Gaitero”, Cesáreo Vicente, Santiago Fernández “Murchantino”, Martin Fernández, Jesús Lasheras, Cesar Monquilla “Chire”, Laureano Otamendi “Vasco” y a Cayo Morales, lo ataron a un árbol y lo mataron a cuchilladas. Lucio Sánchez, Guillermo Monquillan y Pablo Marcos “Medioelchinche” también serán asesinados.

El Comandante del Puesto de la Guardia Civil, Rufino “El cometa”, jugó un papel determinante en la represión de Buñuel junto con los falangistas. Todos estos datos y muchos más los podéis encontrar en documentos oficiales y en el libro-documento “Navarra de la esperanza al terror, 1936”, con testimonios contrastados.

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