Este 9 de julio, a las 19:00, la Fundación Sabino Arana y el centro Laurak Bat van a realizar de forma conjunta un acto conmemorativo con motivo del centenario de la izada de la ikurriña en el Laurak Bat de Buenos Aires, que va a ser retransmitido en directo desde la pagina web de Sabino Arana Fundazioa.

Este evento, acaecido el 9 de julio de 1921, marcó un punto de inflexión en la adopción de la ikurriña como enseña unitaria de todos los vascos y las vascas. Por ello, y para poner en valor el aporte de la diáspora vasca a Argentina y a Euskadi a lo largo de la historia, se ha organizado este acto.

Ikurriña y bandera de Argentina portada del boletín de abril de 1921 del Laurak Bat de Buenos Aires
Ikurriña y bandera de Argentina portada del boletín de abril de 1921 del Laurak Bat de Buenos Aires

Desde Argentina, intervendrá José Gabriel Anitua, presidente del Laurak Bat, quien explicará la génesis e historia del Centro Vasco y su importancia, así como la de la comunidad vasca en el país sudamericano.

Desde Bilbao, lo harán Gorka Álvarez, director para Comunidad Vasca en el Exterior del Gobierno Vasco y Óscar Álvarez-Gila, doctor en Historia en la UPV-EHU, profesor de Historia de América y un viejo conocido de los lectores de este blog.

Ya hace unos meses recogíamos el articulo publicado por el doctor Óscar Álvarez-Gila en el que nos hablaba de la inclusion en el boletín del mes de abril de 1921 de esta institución vasco-argentina de una portada con la bandera argentina y la ikurriña.

Cuando Sabino Arana lanzó a sus compatriotas la idea de que Euzkadi es la Patria de los Vascos, lo hizo con el miedo de que su generación, la de los que habían visto la desaparición del sistema foral en el País Vasco peninsular, fuera la última generación de vascos. No creemos que en aquel momento se podría imaginar que aquel mensaje iba a correr y difundirse de la manera que lo hizo por todo el país. Gracias a su trabajo aquella generación que corría el riesgo de ser la última, fuera en realidad la primera generación de vascos conscientes de su pertenencia a una nación, la vasca.

Él que, ante la desolación de la abolición foral por la fuerza de las armas, escribió «Patria mía ¿he nacido yo para verte morir?», no esperaba que su mensaje iría a calar tan rápido, tan hondo y tan fuerte no sólo entre sus compatriotas de este lado lado del Atlántico, sino entre los que habitaban a lo largo de América.

La comunidad vasca en América siempre había sido muy consciente de su pertenencia a una comunidad propia y diferenciada. Como lo demuestra la Hermandad de Nuestra Señora de Aránzazu de Lima, fundada en 1612 por los miembros de la «nación vascongada» en aquella ciudad, es decir, por alaveses, bizkainos, gipuzkoanos y navarros (y los vascos continentales que se hacían pasar vascos peninsulares).

Pero en el cambio que, se inició a finales del siglo XIX, y que supuso la asunción de que los vascos tienen derecho a una nación, el Laurak Bat es el modelo de esa expansión de la idea de defensa de la Nación Vasca en América.

Este centro vasco fue fundado el 13 de marzo de 1877, es decir, poco después de la última guerra carlista y de la posterior abolición foral por parte del gobierno del Reino de España. Y se fundó como reacción a esta abolición. Como recogemos en el artículo que le dedicamos a este centro vasco en el 140 aniversario de su fundación, ésta fue la razón que guió su creación:

«Que ante la difícil situación que atravesaba el Pais Vasco y ante el inminente peligro en que se hallan sus instituciones, que desde tiempo inmemorial venían haciendo la felicidad de los euskaros, debíamos olvidando antiguas rencillas de partidos, unirnos estrechamente todos los vascos que desde estas lejanas playas mirábamos con toda ansiedad e interés los sucesos que se van desarrollando en nuestro idolatrado país, a pesar de no ocultárseles que nuestro apoyo pasivo desde aquí no influirá indudablemente en el resultado que pudiera estarles destinado, con todo creían que alegraría a nuestros hermanos, que allende los mares, defienden con toda elevación y dignidad los derechos que junto con la patria nos legaron nuestros gloriosos antepasados, en la idea que los nobles hijos de aquel privilegiado suelo, no han desmerecido en ninguna parte la hidalguía de sus sentimientos y que tan vascos aquí como allí, no los abandonamos en la dolorosa Via Crucis en que se hallan».

Cinco años después del nacimiento del Laurak Bat de Buenos Aires, en Abando (Bizkaia) se produce la conversación entre los hermanos Arana que hacen que Sabino, el más joven, abandone sus ideas carlistas y empezase a crear el corpus ideológico del nacionalismo vasco.

Las ideas de aquel joven Sabino Arana, llegaron muy pronto a América y parece claro que arraigaron en el Laurak Bat, que pronto muestra de una clara querencia por las ideas defendidas por el nacionalismo vasco.

Algo que se demuestra con la presencia del presidente del Laurak Bat  en el gran acto de homenaje en memoria de Sabino Arana que se realizó en Sukarrieta el 14 de julio de 1907. Fecha que se eligió por ser la de la conmemoración de la primera izada de la Ikurriña, el 14 de julio de 1894, en el balcón de la sociedad “Euskeldun Batzokija“, en el número 22 de la calle Correo de Bilbao.

La presencia del Jose M. de Larrea no fue casual. Acudía con el mandato de la Comisión Directiva de este centro vasco bonaerense, de “colocar una corona en la tumba del maestro“. Al leer los artículos incluidos en Irrintzi, la revista vasca publicada en Argentina, del mes de septiembre de 1907, podemos entender qué profundo sentimiento de pertenencia a la Nación Vasca, en el concepto definido por Sabino Arana, empapaba a aquella junta directiva.

Catorce años después, en julio de 1921, el Laurak Bat decide izar en su sede, junto a la bandera de la República Argentina, la Ikurriña. La Ikurriña se  colocaba como enseña que representaba a todos los ciudadanos vascos, como símbolo de la Nación Vasca. Una ikurriña acompañada en la entrada al centro no sólo por la bandera de aquella república, sino también por un escudo, el «Zazpiak bat», que acoge, como hermanos libres e iguales, a todos los territorios vascos. Tanto los continentales, como los peninsulares.

Entrada del Centro Vasco Laurak Bat de Buenos Aires (foto Gorka Berasain)
Entrada del Centro Vasco Laurak Bat de Buenos Aires (foto Gorka Berasain)

Un escudo, no nos olvidemos, nacido en el País Vasco continental, aquél que está bajo administración francesa. Y un escudo que ve la luz en el “Congrès et Fêtes de la Tradition Basque” celebradas en San Juan de Luz en 1897. Fue Jean de Jaurgain quien diseñó un escudo que representaba a los siete territorios, integrado por seis escudos. No puede ser casualidad que esto ocurriera sólo tres años después de la creación del primer centro político del nacionalismo vasco.

En todo el País Vasco, y en todos los lugares del mundo donde los vascos se reunían, creció fuerte y vigorosa la semilla de que «Euzkadi es la patria de los vascos». Baste recordar que el segundo “Euskeldun Batzokija“ del mundo, se fundó en Filipinas. Pero esa es otra historia.

Ahora como cierre, les hacemos dos recomendaciones:

La lectura del libro de Mikel Ezkerro, Historia del Laurak Bat de Buenos Aires. Un libro de la Colección Urazandi publicada por el Gobierno Vasco, que está disponible en formato PDF y que pueden conseguir de forma gratuita.

Y que no se pierdan la cita del próximo 9 de julio a las 19:00. Podrán seguir el evento en directo a través de la página de Sabino Arana Fundazioa.


La Ikurriña en el Euskaldun Batzokija de Bilbao (14/7/1894) y en el Laurak Bat de Buenos Aires (9/7/1921)
La Ikurriña en el Euskeldun Batzokija de Bilbao (14/7/1894) y en el Laurak Bat de Buenos Aires (9/7/1921)