Cynthia Rebolledo Publica en la web LAist, que forma parte de Southern California Public Radio, una magnífica crónica sobre el fin de una parte fundamental en la historia de lo vascos en USA: los ostatu Amerikanuak. 

Partiendo de la historia de Michel Bordagary, de 83 años, el último huésped en el Centro Basco en Chino, el artículo nos ayuda a asomarnos a una época que se va. Los tiempos han cambiado, ya no llegan jóvenes vascos en busca de una vida mejor, o escapando del servicio militar francés yo español, o de la represión del reino de España. Tras una larga época de una importante migración hacia los USA, que nace en el siglo XIX y se prolonga hasta los años 60 del siglo XX, el número de vascos que emigran a los Estados Unidos se ha reducido, y los que lo hacen ya no van a cuidar ovejas o a atender labores agrícolas en el oeste de aquel país.

Los hoteles vascos servían para muchas cosas: como lugar de acogida a los recién llegados; como residencia para los pastores cuando no estaban  trabajando en los ranchos; como punto de encuentro de una comunidad que buscaba mantener contacto con el país que habían abandonado hacia pocos años… Aquellos hoteles y restaurantes cumplieron una misión de cohesión social para aquellos vascos que habían tenido que emigrar a un país y a una cultura tan diferente de la propia.

Una misión que deben seguir cumpliendo si quieren sobrevivir. Eso sí, ahora lo tienen más difícil. Porque las nuevas generaciones de vasco-descendientes en USA se encuentran bien integradas en lo que fue la sociedad de acogida de sus mayores, y no sienten esa necesidad imperiosa de encontrar un lugar de encuentro. Su sentimiento de pertenencia es por voluntad, muy diferente al que tuvieron sus mayores.

Todos esto lugares, estos centros vascos, deben convertirse para esas nuevas generaciones en el lugar donde esos lazos de conexión con sus raíces se refuercen. No tienen que ir allí por obligación, sino porque es un lugar que les ayuda a entender qué son y de donde vienen. Lo mismo que tienen que ser lugares de representación de la cultura de nuestro país en los USA.

La pandemia ha golpeado muy duro a estos locales. El cierre hace un año del Restaurante Noriega, del que hemos hablado en numerosas ocasiones en este blog, después de más de 120 años de vida, fue una clara señal de la compleja situación a la que esa combinación de factores estaba abocando a los hoteles y restaurantes vascos en esa parte del mundo.

Es un gran reto con el que cuentan con un gran elemento a su favor: la gastronomía vasca en los USA. Como afirmaba hace unos años H-D. Miller, el director del Departamento de Historia, Política y Filosofía en la Universidad de Lipscomb en Nashville, esta gastronomía debe ser considerada como la auténtica comida regional de la zona de los USA situada entre Las Rocosas y sierra Nevada. Una influencia y un prestigio que se expande, sin duda,  aun más al oeste, en California.

Mientras vemos esa evolución, tenemos la oportunidad de conocer y observar algunos interesantes aspectos y detalles de ese mundo que está desapareciendo para transformarse en otro que se adapte a las nuevas características de la sociedad en la que vive. Algo que sin duda va a pasar, porque las comunidades vascas en el mundo tienen una gran capacidad de resistencia y de adaptación. Estamos seguros de en esa parte de los USA, como en el resto del mundo, serán capaces de mantenerse vivas y fuertes.

LAist -25/5/2021 – USA

The Last Resident Of Chino’s Last Basque Boarding House Hangs On To Tradition

It’s lunchtime, and 83-year-old Michel Bordagary sits alone at the center of the long Boarder’s Table at Centro Basco in Chino. All that surrounds him in the empty dining room where he has eaten lunch and dinner for the past 55 years are old photographs on the dark wood-paneled walls. He can’t say for sure how many meals he has had here since 1966, when he boarded a train from Stockton for Chino, with only the clothes on his back and whatever belongings he could carry. Today, he’s having Poulet Basque (braised chicken with tomatoes and peppers) and a glass of red house wine.

(Sigue) (Traducción automática)

Fotografía de cabecera: Cena en el Centro Basco de Chino (California) (AL KAMALIZAD: FOR LAIST)