En los más de diez años que llevamos escribiendo el blog, hemos recogido en numerosas ocasiones las informaciones que el New York Times ha ido dedicando a nuestro país. Su forma de enfocar nuestra realidad nos ha hecho considerar a este periódico, a la «dama gris», como uno de los mayores aliados a la hora de trasladar la imagen de nuestra realidad al mundo. Y no lo consideramos así porque siempre hable «bien» de nosotros, ya que eso no es así. Lo hacemos porque sus puntos de vista y sus opiniones, positivas o críticas, nacen de criterios propios y no de una repetición de las informaciones que trasmiten los medios de comunicacion españoles o franceses, o sus embajadas o ministerios.

Recordamos esto porque este diario norteamericano, uno de los más influyentes del mundo, ha hablado del Sistema Cooperativo Vasco, en concreto de Mondragon. Y no es la primera vez que dedican espacio a esta realidad vasca.

Peter S. Goodman, su corresponsal para asuntos económicos en Europa, ha dedicado un amplio reportaje a cómo la crisis ocasionada por la pandemia de la Covid-19 ha sido enfocada de una forma diferentes por las cooperativas vascas.

En su artículo no sólo explica cómo estas cooperativas se han enfrentado a los problemas económicos ocasionados por esta crisis, sino que hace un repaso general a su historia, su funcionamiento y los retos a los que se enfrenta una organización empresarial cooperativa que emplea a más de 70.000 personas en el Estado y que tiene unos ingresos anuales de más de 12 mil millones de euros. Es decir esta corporación cooperativa es una de las mayores empresas del Estado y la mayor estructura cooperativa del mundo.

También explica cómo se ha enfrentado a golpes tan duros como el colapso de Fagor, o a las tensiones que produce que con su expansión global convivan trabajadores-socios y trabajadores contratados.

Un buen resumen para que los lectores norteamericanos, y globales, entiendan mejor que es el sistema cooperativo vasco, que tan profundas raíces tiene en la cultura comunitaria vasca. Algo que podría explicar su éxito en nuestro país.

Por cierto, y no nos podemos resistir a ello, queremos recordar que el País Vasco peninsular no es una «región de España». Es parte de un País, el vasco, que se extiende a ambos lados de los Pirineos. En la parte bajo administración española está organizado en dos comunidades autónomas que tienen el rango de «nacionalidad» y que hasta recaudan sus impuestos. La verdad es que no se me ocurriría que ningún periodista norteamericano llamara «región» a Texas.

The New York Times – 29/12/2020 – USA

Co-ops in Spain’s Basque Region Soften Capitalism’s Rough Edges

If the Erreka Group operated like most businesses, the pandemic would have delivered a traumatic blow to its workers. Based in the rugged Basque region of Spain, the company produces a variety of goods, including sliding doors, plastic parts used in cars and medical devices sold around the world. As the coronavirus ravaged Europe in late March, the Spanish government ordered the company to shut two of its three local factories, threatening the livelihoods of the 210 workers there.

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