Financial Times ha publicado, en la sección Food & Drink de Financial Times Magazine, un artículo en el que la periodista Wendell Steavenson relata su experiencia gastronómica en el restaurante Elkano de Getaria.

La verdad es que es difícil añadir o complementar algo a lo que se recoge en esta visión de lo que es el alma de nuestra cocina.

Somos un país en el que la inmensa mayoría de la gente ha sido siempre muy humilde, pobre como dirían algunos, y han tenido que luchar, y duro, por la supervivencia. Nuestra tierra no es, en su mayor parte, productora de grandes recursos alimentarios y nuestro mar, el Golfo de Bizkaia, se resiste a ceder sus grandes recursos. Las familias de baserritarras y arrantzales han tenido, durante siglos, que aprender a hacer su cocina con productos sencillos, básicos.

Productos sencillos, pero de calidad; poca transformación de los alimentos, respetando sabores; o cocina “de casa” en cada restaurante, en cada esquina de cada pueblo. Eso es lo que puede ser considerado el sello de la gastronomía de este país.

Como hijos de un país pobre, los vascos tuvieron que emigrar para buscar un futuro. Y cuando ya dejamos de ser pobres y nos convertimos en una sociedad donde la industria tomaba un papel predominante, el franquismo no sólo obligó a decenas de miles de personas a emigrar escapando de la represión, sino que nos retraso decenas de años y evitó que la sociedad vasca progresara.

Esos inmigrantes, llevaron consigo esa forma de pensar ante los fogones. Se adaptaron a cada lugar, bien sea a la Pampa argentina, o al Far West de los USA. Ellos llevaron su “forma de hacer” por todo el mundo.

Por eso, la gastronomía de los vascos es respetada en toda América, desde el norte al sur. Por eso, cada vez más visitantes se acercan a nuestra nación a disfrutar no únicamente de grandes restaurantes sino, sobre todo, de la cocina popular, de la que cada día disfrutan los vascos.

Incluso ahora, los grandes restaurantes vascos, los líderes de la gastronomía que acumulan premios y reconocimientos globales, no abandonan esas raíces. No renuncian a su herencia.

Por todo ello muchos sentimos que vivimos en The Culinary Nation. Es difícil encontrar otra cultura “tan pequeña” (en volumen de habitantes) como la vasca que tenga una proyección y una influencia ( y un reconocimiento) como la nuestra en el campo de la gastronomía.

Wendell Steavenson ha percibido el alma de nuestra cultura gastronómica y lo ha reflejado de una forma extraordinaria en su artículo.

Eskerrik asko!!!

(Nota: para leer Financial Times es necesario estar registrado, es gratuito)

Financial Times – 10/5/2019 – USA

This is probably the best fish restaurant in the world

It was a dark and stormy night. Drenching gusts blurred the car windscreen; the wipers were going triple time. This kind of spring squall is not unusual in the rainy climate that gives the Basque coast of Spain its colour scheme: bright green hills, battleship-grey skies.

(Sigue)
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Elkano’s grilled turbot. ‘I always want the turbot to be the last fish caught in the net,’ says proprietor Aitor Arregui © Markel Redondo
Elkano’s grilled turbot. ‘I always want the turbot to be the last fish caught in the net,’ says proprietor Aitor Arregui © Markel Redondo
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