Esta es una des esas “historia de vascos” que nos dejan con la boca abierta. Una historia que como tantas se inicia con el final de una guerra. Al igual que muchos los vascos continentales tuvieron que emigrar a América tras la Revolución Francesa, poco más de 30 años les tocó a los vascos peninsulares que abandonaron en masa su país tras la derrota que sufrieron en la Primera Guerra Carlista, que trajo como consecuencia el inicio del desmantelamiento del Sistema Foral.

Entre los que abandonaron su país, sometido y conquistado, estaba nuestro protagonista, Carlos Noel Echabe, que había nacido en Getaria en 1804.

La apasionante historia de este vasco y de su nueva vida en el hemisferio austral la hemos encontrado la web del diario La Capital del Mar del Plata, que recoge casi en su integridad el capítulo titulado “queso y dulce: el postre nacional”,  del libro “La comida en la historia argentina” que acaba de publicar Daniel Balmaceda.

Esta etapa americana de Carlos Noel se inició cuando llegó a Montevideo en 1841. A partir de ahi su vida forma parte de los recuerdos más dulces de Buenos Aires y posiblemente de media Argentina. Porque a partir del 9 de septiembre de 1847 puso en marcha la primera fábrica de dulces y el primer despacho específico de confitería de Buenos Aires y de toda la Confederación Argentina. Lo hizo bajo el nombre “El Sol Fábrica de confites- de Carlos Noel”. Un nombre que, años después, sus hijos cambiarían por el apellido familiar “Noel”.

A partir de su fundación la historia de esta compañía es la historia de un éxito. Alcanzando producciones tan espectaculares como los 40.000 kg de dulce de membrillo al día que se preparaban en su fábrica en el año 1910.

Recomendamos la lectura de este artículo que es en realidad la historia de “un vasco en Argentina”. Pero no podemos resistirnos a hacer dos comentarios.

El primero es lo curioso que resulta que el “poste nacional de Argentina” sea el queso con membrillo, que es, a su vez, un postre muy tradicional y querido entre los vascos.

El segundo es referenciar la historia de un nieto de ese vasco y que, además, llevaba su mismo nombre. Nos referimos a Carlos Noel el diplomático y político que formó parte de la Unión Cívica Radial. Un partido argentino de una extraordinaria trayectoria que aquí hemos citado hablando de unos de los “presidentes vascos” de Argentina, Hipólito Yrigoyen, así como cuando hablamos del “músico vasco-argentino” Atahualpa Yupanqui.

Carlos Noel, nieto, fue, entre otros muchos cargos, Intendente de Buenos Aires, y durante su mandato sus políticas tuvieron un fuerte enfoque social y de mejora de la ciudad y de sus condiciones sanitarias y urbanísticas.

La Capital del Mar del Plata – 12/9/2016 – Argentina

Queso y dulce, el postre nacional

Portada del libro de Daniel Balmaceda
Portada del libro de Daniel Balmaceda

Esta es la historia de un vasco que decidió aventurarse en la ruta del Río de la Plata, cuando pocos elegían ese destino. Es verdad que el escenario no era el mejor. Montevideo y Buenos Aires se sacudían en la impiadosa guerra civil que enfrentaba a blancos y colorados o a unitarios y federales. Pero el viajero, Carlos Noel, tampoco venía del paraíso. Los vascos habían asumido la derrota en su intento independentista de España y muchos partieron en busca de otros horizontes.

(Sigue) (Traducción automática)

Nota – Fotografía de cabecera: Antigua fábrica Noel situada en Defensa y Cochabamba de la Ciudad de Buenos Aires. Foto recogida de la web Filosofia de Sabor que a la que a su vez se la ha cedido Buenos Aires Antiguo

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