Se llama Maria Luisa Incera, es del barrio de La Arena (Zierbena,Bizkaia) y tenía 6 años cuando los ataques aéreos sobre poblaciones indefensas de los insurgentes franquistas y de sus aliados alemanes y italianos, consiguieron romper el “duro corazón” de un Gobierno británico que se declaraba “no interviniente” pero que veía con simpatía a los rebeldes. De ella hablamos cuando fue homenajeada dentro de los actos que acompañaban a una exposición del Museo de la Paz de Bradford

Como decimos, fue el Bombardeo de Gernika y la extraordinaria crónica de Steer los que consiguieron el milagro que permitió a aquellos 4.000 niños poder viajar a la entonces más segura Gran Bretaña. Nicholas Rankin nos lo cuenta de una forma extraordinaria en su intervención en la  Basque Childrens of ’37 Association of UK titulada “George Steer, the War in the Basque country and the Basque refugee children”, que nosotros recogimos en una entrada que titulamos de una forma muy especial: “Bombardeo de Gernika. La bondad brilla más cuando está rodeada de la más negra maldad“. Donde se explica la cascada de acontecimientos que el artículo que George L. Steer provocó con su crónica sobre el Crimen contra la Humanidad que fue el Bombardeo de Gernika.

Nuestra protagonista, Maria Incera, narra aquellos acontecimientos desde sus 86 años, pero aun usando los ojos de aquella niña de 6 años que vivió los desastres de la guerra y la crueldad del exilio. Merece la pena leer, de principio a fin, su relato y sus reflexiones.

Vivimos unos tiempos de revisionismo, de manipulación de las causas y de relativización de las consecuencias de aquella guerra causada, únicamente, por los rebeldes insurrectos. Por eso es bueno leer con atención lo que nos cuentan los protagonistas de aquella barbarie que aun lo pueden contar.

Porque, no nos olvidemos, muchos de los que la sufrieron no han podido contarlo. Bien porque siguen enterrados en fosas comunes en que les apilaron y escondieron sus asesinos y que algunos se niegan a dejar buscar. O bien porque tuvieron que vivir y morir manteniendo en silencio sus penurias, porque los causantes de ellas, aquellos rebeldes, fascistas, dictadores, asesinos, y delincuentes, fueron los que gobernaron por, al menos, cuarenta años los destinos del Estado español.

Solo hay una cosa que nos gustaría corregir del magnifico artículo, sin firmar, del Yorkshire Post. Los franquistas no eran “Nationalists” eran “Insurgents”, o simplemente “Fascists”. Es bueno llamar a las cosas por su nombre.

Nos ha emocionado el relato de Maria Incera. A la que sólo podemos agradecer el que haya compartido con todos nosotros el relato de lo sucedido. Lo que vivió en primera persona.

Yorkshire Post – 8/8/2016 – Gran Bretaña

The Spanish Civil War 80 years on and the moving story of a former Basque refugee

“Franco had tried attacking our area but he couldn’t get through because of all the hills and mountains,” she says. Instead he called on Hitler who used the Basque country as a testing ground for his fledgling Luftwaffe and their terrifying aerial bombardment, which would soon become known to the world as blitzkrieg.

(Sigue) (Traducción automatica)
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