Hace unos días recogíamos en nuestro blog la polémica que se había organizado al incluir la organización del Festival de Eurovision 2016 a la Ikurriña entre las enseñas de presencia prohibida durante la celebración del concurso. Las instrucciones internas de los organizadores llegaron a incluirla, junto a la enseña del Estado Islámico, en los ejemplos de símbolos que merecían una especial vigilancia por parte de los miembros de seguridad para evitar su presencia y su aparición en las pantallas de los televidentes que siguieran el desarrollo del concurso.

El resultado de tan “inteligente decisión”,  fue la de ver cómo se generaba un movimiento de defensa de la enseña de los vascos que llevó a que los organizadores rectificasen, aunque no aceptando ni culpa ni responsabilidad en la decisión.

Todo ello acabó como “el rosario de la aurora“, cuando después de que la organización “autorizase” la presencia de la bandera vasca en el evento, algunos jóvenes vascos que la portaban fueran conminados a entregarla por parte de los equipos de seguridad. Todo un ejemplo de eficacia y organización norte-europea.

De todo eso nos acordábamos ayer a la noche cuando asistíamos al extraordinario concierto que ofreció  Bruce Springsteen y su banda en el Estadio de Anoeta. En una noche preciosa, más de 40.000 personas pudieron disfrutar de un concierto de más de 3:30 horas en los disfrutamos hasta más no poder.

Y nos acordábamos, porque al entrar en el estadio, vimos como el inmenso escenario estaba coronado por dos banderas. la de los USA y la Ikurriña. Algo que ya hizo en su concierto de Barcelona con la Senyera, que fue colocada en ese lugar de honor.

Bruce Springsteen en Anoeta y la Ikurrina que coronaba el escenario, junto con la de los USA
Bruce Springsteen en Anoeta y la Ikurrina que coronaba el escenario, junto con la de los USA

Ya hemos explicado como el músico de New Jersey tiene una relación especial con Donostia y, por lo tanto, con los vascos. La Ikurriña en lo alto del escenario no era un gesto vacío. Nadie habría dicho nada si no hubiera estado, pero su presencia era todo un mensaje del músico a los asistentes.

Mientras ocupábamos nuestros asientos y observábamos a nuestra Ikurriña ondeando con la bandera de los USA, en lo que, nos parecía toda una”declaración de principios“.  Nos vino a la cabeza dos imágenes.

  • La de los vascos de la diáspora que en sus centros colocan la bandera de su nación, la vasca, y la de su nación de acogida.
  • La cara que podría habérsele quedado al Delegado del Gobierno del Reino de España en la  Comunidad Autónoma del País Vasco al ver cómo este músico norteamericano, colocaba los símbolos de dos naciones, con prelación del de los vascos,  y se olvidaba de la rojigualda.

Les podemos asegurar que esas dos imágenes ayudaron a que nos encontrásemos aun de mejor humor durante el concierto. Por cierto, a lo largo de las 3 horas y media largas que duró su actuación usó dos idiomas para dirigirse al público: El euskera y el inglés.  Un concierto inolvidable donde Springsteen volvió a demostrar por qué es el Boss.

Les dejamos la crónica del concierto recogida por el diario dominicano El Periódico,  sobre el concierto del Boss en Anoeta.

El Periódico – 17/5/2016 – República Dominicana

Bruce Springsteen sigue cosechando éxitos en europa

Bruce Springsteen fiel con su público, no escatima éxitos ni esfuerzos sobre el escenario. Da siempre lo que se espera de él y cosecha triunfos seguros, como el que ha obtenido en su concierto de esta noche en el estadio de Anoeta de San Sebastián, rendido a sus pies desde mucho antes de empezar. La segunda actuación de la gira europea de “The River Tour” ha ofrecido lo que cabía esperar de Bruce Springsteen y su magnífica E Street Band: más de tres horas y media de entrega, electricidad y rock enérgico, su rock de siempre, sin riesgos -sus “fans” no los quieren- y con una gran dosis de profesionalidad.

(Sigue) (Traducción automática)

 

 

 

 

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