Un periodista, sobre todo si escribe para un medio de referencia como The Associated Press, debería tener cuidado y criterio a la hora de escribir una información. En concreto estamos pensando en Kimberlee Kruessi que ha escrito, desde el mismo Idaho, un artículo sobre el Jaialdi que hoy se inicia en ese lugar de los Estados Unidos de América del Norte.

Hemos releido varias veces su texto para entender la razón que le ha podido llevar a citar a ETA y a pesar de ello, seguimos sin descubrirla. Es más, al contrario de lo que la periodista afirma den el artículo, sólo alguien que desconoce la historia y la realidad de los vascos (los de “dentro” y los de “fuera”) puede cometer la simpleza intelectual de decir que:

Those familiar with Basque history know of the radical separatist group ETA, whose members have killed about 850 people and injured hundreds since the late 1960s while aiming lethal attacks at the Spanish government for an independent homeland.

(Quienes están familiarizados con la historia casca conocen al grupo separatista radical de ETA, cuyos miembros han matado a unas 850 personas y herido a cientos desde finales de 1960, consecuencia de sus ataques al gobierno español por una patria independiente.)

Como hemos dicho en muchas ocasiones, ETA sólo ha traído dolor a las víctimas de sus asesinatos y atentados, además de una opresiva miseria moral que ha manchado a todos los que de una forma u otra apoyaron sus actos desde el final de la dictadura de Franco. Además, ha sido uno de de los grandes elementos de desgaste para la Causa del Pueblo Vasco a nivel internacional y a nivel interno.

Pero, reconociendo todo eso, no entendemos la causa de incluir su nombre en una información de 2015 sobre el Jaialdi.

De hacerlo, habría que haber incluido también a los cientos de miles de vascas y vascos muertos, exiliados, desaparecidos, encarcelados, represaliados, y humillados por el régimen asesino de Franco. Un régimen fascista que, no nos olvidemos, primero fue “perdonado” por los Aliados, ganadores de la Segunda Guerra mundial contra el totalitarismo fascista, en una traición a los vascos demócratas que habían luchado codo con codo con el resto de los Aliados,  y luego recibió la bendición y el beneplácito del Gobierno de los USA, que le abrió las puertas de su reconocimiento internacional. En una postura muy diferente a la de, por ejemplo, otros Estados Unidos, los de México, que nunca reconocieron al gobierno golpista de Franco.

Si se habla de ETA, afirmando que es cosa que conocen los que saben la historia de los vascos, ¿Por qué no hablar de la opinión que tenía el presidente  John Adams de los vascos y de su forma de gobernarse, antes de que España y Francia les robase sus instituciones de gobierno y les sometiesen por la fuerza de las armas?

Si se habla de ETA, afirmando que es cosa que conocen los que saben la historia de los vascos. ¿Por que no hablar de la epopeya de los balleneros vascos en América del Norte desde el siglo XVI (y posiblemente antes)?

Cómo es posible que desde la propia Idaho se hable de ETA en un artículo sobre el Jaialdi y no haya ni una línea dedicada al papel clave de los inmigrantes vascos en esa parte de los USA? Incluyendo su comida.  o la importancia de los vascos en la política del Estado.

Sólo se nos ocurre una razón. Que la autora del artículo ni sabe, ni se ha preocupado ni un poco de saber sobre los vascos. Ni de los que viven en los USA, ni de los que viven en El País de los Vascos.

El problema, muy grave, es que escribe en una agencia cuyos artículos llegan a todos los rincones del mundo y por lo tanto las consecuencias de su ignorancia, también lo harán.

Por cierto, ella es responsable de lo que escribe, pero sus superiores en The Associated Press, lo son de publicárselo.

The Associated Press – 28/7/2015 – USA

Idaho festival celebrates Basque culture, history

With more than 300 pounds of chorizo sitting in her freezer and 5,000 portions of Basque-style paella prepared in advance, Tara McElhose-Eiguren says she’s finally running out of space in her kitchen in anticipation of helping feed those attending the traditional Jaialdi festival in southwestern Idaho. “We’ve been cooking since last week,” said the co-owner of the Basque Market, which sits next to the small brick building that sheltered some of the first Basque sheepherders in Idaho during the early 1900s. “But you only have so much space. We’ve been joking that we started stressing too soon.”

(Sigue) (Traducción automática)

 

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