Seguramente todo lo que recogemos aquí será de conocimiento general de los argentinos que lo puedan leer, en especial de los que sean vasco-descendientes. Es posible que algunos vascos del resto del mundo conozcan esta historia, o conjunto de historias que aquí recogemos. Pero es seguro que la mayoría, la inmensa mayoría, de los vascos y no vascos que pasen, pasemos, por esta historia del gran cantautor argentino, no la conocerán, al menos no de forma íntegra.

Atahualpa Yupanqui, el protagonista de esta historia, se llamaba Héctor Roberto Chavero Aramburu. Su nombre artístico significa, en castellano “el que viene de lejanas tierras para decir algo”. Parece ya una premonición de las causas y azares (usando parte del poema de Silvio Rodriguez) que indefectiblemente le iban a unir  con el Pueblo Vasco.

Atahualpa Yupanqui. Soy hijo de criollo y vasco, llevo en mi sangre el silencio del mestizo y la tenacidad del vasco
Atahualpa Yupanqui. Soy hijo de criollo y vasco, llevo en mi sangre el silencio del mestizo y la tenacidad del vasco

En primer lugar decir que todo esto lo sabemos gracias al extraordinario artículo de Sergio Recarte  recogido en Euskosare y titulado “Atahualpa Yupanqui: El criollo – vasco de la tierra argentina”.  Y luego explicar  el porqué de este recuerdo al gran cantor argentino. La razón es el artículo que publica María Rosario Echeverría en el diario argentino “El Heraldo de Concordia” titulado “«Don Ata». El vasco“,basado en el articulo de Recarte y que ha sido el desencadenante de este articulo en el que recordamos los enormes e intensos lazos que le unen a los vascos.

El primer lazo tiene una razón de origen. Su madre es Higinia Carmen Haran y tal y como relata el propio artista “había nacido en Guipúzcoa, en el País Vasco”. Lo que hace que se defina así: “ Soy hijo de criollo y vasco, llevo en mi sangre el silencio del mestizo y la tenacidad del vasco”.

Esa unión radical, de raíz, con los vascos hace que se sienta profundamente unido a la tierra de su madre, lo que hará que la visite en varias ocasione y que entre en contacto con personas tan esenciales para la cultura vasca contemporánea como Mikel Laboa, que reconoce en él, Atahualpa Yupanqui, una de sus influencias artísticas.

Como nos explica Jorge Recarte en su artículo, esa relación con los vascos y lo vasco no era un tema menor para nuestro protagonista:

Su origen vasco era frecuentemente resaltado e incluso recalcaba que su apellido paterno era oriundo de los territorios del País Vasco, “Chavero también es vasco, llegó a escribirse Xabero, con x hasta el año 1860, como Ximena, como Xavier. Provenían los Chaveros de Pamplona. Mi abuelo se llamaba Bernandino, era un vasco que habla quichua….” E incluso entraba en explicaciones sobre el significado de su apellido materno “….Aran en idioma vasco significa valle …”.

El segundo lazo que lo une a los vascos, es de carácter político. Además casi como un azar más que como una causa. Pero es un azar  profundo y poderoso, que se llama Hipolito Yrigoyen, hijo de un vascos de Iparralde y Presidente de de argentina. Un presidente fundamental para la historia de ese país, como lo muestran estos  dos ejemplos:

  • Fue el primer presidente de Argentina elegido por sufragio universal masculino y secreto.
  • Fue uno de los Fundadores, en 1891, de la Unión Cívica Radical, uno de los partidos más antiguos de Sudamérica. El partido al que pertenecía Raul Alfonsín, que en 1983 se convirtió en el primer presidente democrático tras la dictadura que aplastó Argentina entre 1975 y 1983

De él escribimos hace un tiempo un artículo titulado, Hipolito Yrigoyen, un Presidente vasco. Y a él nos referimos aquí, porque Atahualpa Yupanqui participo de manera activa en los movmientos revolucionarios que intentaron devolver a la presidencia a Hipolito Yrigoyen, derrocando al militar Agustín Pedro Justo. Era los tiempos de la llamada “Década Infame” y la decepción embargaba al grueso de la población argentina. La intentona fue un fracaso y tuvo que exiliarse primero a Uruguay y luego al sur del Brasil. Es decir a tierras gauchas que era donde él se encontraba en casa.

El tercer lazo, también es un “azar”. Pero muy profundo, relacionado con el amor y con una de las mas grandiosas gestas de los vascos. Su compañera de toda una vida, su esposa Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, había nacido en Saint Pierre et Miquelon. Sí, las islas del golfo de San Lorenzo que tiene como elemento de su escudo una Ikurriña. Una tierra de vascos en la que 6 años antes del nacimiento de Nennete, se fundaba el Cercle des Zazpiak-bat ,el más antiguo club deportivo en el archipiélago. Un vasco-descendiente de Argentina, se veía relacionado así con la tierra que acogió durante siglos a los balleneros vascos que llegaron a las costas del actual Canadá en los primeros años del siglo XVI (si no mucho antes).

El cuarto lazo. Es profundamente simbólico. Fallecido el 23 de mayo de 1992, sus cenizas descansan al pie de un roble, allá en su entrañaba paraje cordobés de Cerro Colorado. Al respecto su hijo explicaba la razón de esto “El árbol fue plantado por mi madre. Ella eligió el roble porque para los pueblos más antiguos de Europa es un árbol sagrado, un símbolo de la libertad”.

Como dice el poema de Silvio Rodriguez:

Y las causas lo fueron cercando
Cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
Poderoso, invencible.

 Causas, azares, y una fuerte voluntad de pertenencia de un argentino, indio y vasco, que le unieron, profundamente, a la tierra de sus mayores.

Esta son los lazos que hemos destacado. Seguro que nuestros lectores encuentran otros en el extraordinario artículo de Sergio Recarte, que compartimos aquí. Junto a este artículo de María Rosario Echeverría también les dejamos un tema de Yupanqui: Madre vasca

El Heraldo de Concordia – 21/1/2015 – Argentina

«Don Ata». El vasco

No es otro que Atahualpa Yupanqui Jorge Recarte, argentino de ascendencia vasca y que se encarga de difundir la cultura vasca, escribió la siguiente nota referida a uno de los más grandes cultores del folclore argentino, nota que me permito dejar aquí. «Soy hijo de criollo y vasco. Llevo el silencio del mestizo y la tenacidad del vasco».

(Sigue) (Traducción automática)

—————————–

Atahualpa Yupanqui. Madre Vasca

 Descargar PDF desde Euskosare

Descargar (PDF, Desconocido)

anuncio-productos-basque-728x85-2