Nuno Ramos de Almeida acaba de publicar en el portugués Jornal I, un interesante articulo que se inicia con sus recuerdos de su estancia en Iruña cubriendo los enfrentamientos entre policías y manifestantes en un Aberri Eguna y que sigue haciendo una preciosa, e incluso sorprendente, descripción de este País.

El inicio de su artículo tiene un punto de película surrealista, con la novia, cruzando por medio de la “zona de combate” en la que se enfrenaban manifestantes y policía. Pero de su primera a su última línea, es un artículo de los que indican un cariño especial hacia lo que escribe. Es decir hacia los vascos. Puede que el título no nos guste en demasía. Nos resistimos a la idea de relacionar vascos,  y violencia. Pero sabemos que, al menos por un tiempo, esta es una guerra perdida.

Nosotros libamos a recoger la referencia sin más, cuando, de casualidad, nos hemos encontrado con tweet de . Un portugués que dice  en relación al contenido del artículo.

No nos hemos podido resistir y le hemos dejado un mensaje de respuesta al caballero en cuestión

 

 
Impresionante la respuesta del “carapau”


Reconocemos que hemos “picado” con la provocación. Nos hemos podido resistir y le hemos dejado un mensaje de respuesta al caballero en cuestión. Pero es que,  ya está bien. Uno puede estar de acuerdo, o no, con algo, está en su derecho. Pero esa prepotencia, digna de un ignorante feliz de serlo, que le lleva a ser insultante y mal educado, es algo que nos puede.

De todas maneras lo interesante es el artículo. Aquí se lo dejamos

Jornal I – 1/9/2014 – Portugal

País basco. Donostia, txakoli e bombas

Foto de donostia (D.R.)
Foto de donostia (D.R.)

O País Basco foi amor à primeira vista. Já passaram muitos anos. Era um domingo de Páscoa, que coincide com o Aberri Eguna, o dia da pátria basca. Nas ruas de Iruñea, a Pamplona dos castelhanos, vivia-se o rescaldo de uma manifestação. As ruas apertadas do casco viejo cheiravam a uma estranha mistura entre a borracha das balas disparadas pela polícia e a gasolina dos cocktails molotov. Sucediam-se as escaramuças. Eu e o câmara da SIC tentávamos sincronizar-nos neste estranho bailado sem levar com uma bala perdida. De um lado estavam centenas de manifestantes encapuzados, de outro a “policia nacional” fortemente armada, eis senão quando, farto de esperar, um cortejo de casamento encabeçado pela noiva de branco atravessa a linha da frente. Ouvem-se os sinos e lá passa a mulher, com a longa cauda do vestido branco, sem paciência para conflitos no dia do seu casamento. As balas e as garrafas explosivas fizeram a devida pausa. O esponsal passou e tudo rebentou a seguir. A vida continua, mesmo quando se anda em guerra há mais de 40 anos. E sobretudo os bascos não gostam de perder tempo.

(Sigue) (Traducción automática)
anuncio-productos-basque-728x85-2