Harry Eyres escribe hoy un artículo afeando la conducta del Gobierno Británico en relación con el drama de los refugiados en la infame Guerra ¿civil? que desde hace años está sufriendo Siria. Narra todas las dificultades que el mojigato y asustadizo gobierno británico de aquel momento, poco dado a enfrentarse a los nazis y sus aliados, con la ilusa esperanza de que eso les libraría de un enfrentamiento, hizo todo lo posible porque los niños vascos, que huían del la barbarie del nazismo y el franquismo, no encontraran refugio en las Islas Británicas.  Algo similar a lo que ahora está haciendo el actual gobierno, al que no nos atrevemos a tildar de mojigato (ese sera un juicio que hará la Historia), en relación con los refugiados que esta generando, en enormes cantidades, esta guerra.

No creemos que Harry Eyres y los que opinan como él en Gran Bretaña, que estamos seguros que serán muchos, pueden esperar mucho de su gobierno en este asunto. O dicho de otra manera, no creemos que los sirios, deban esperan nada del gobierno británico, o de cualquier otro de la Unión europea, de la Liga Árabe, de Rusia,  de Israel,…Si lo que puede esperar de su gobierno son bidones llenos de explosivos lanzados desde aviones, no creo que el resto de gobiernos del mundo se apiaden mucho más de ellos. Lo mismo que no se apiadaron mucho de los refugiados que crearon la Guerra civil española, o el conflicto de la ex-Yugoslavia.

Basque refugee children from Bilbao crowd the deck of the SS Habana
Basque refugee children from Bilbao crowd the deck of the SS Habana

Entonces, y nos tememos que ahora no será diferente, fueron movimientos populares: católicos, de izquierdas, y sindicalistas, los que presionaron y consiguieron algo. Lo consiguieron en contra de la opinión del gobierno y de los “intereses de Estado” (expresión en la que cabe cualquier cosa oscura y tenebrosa, ademas de ilegal o inmoral). Ahora no va a ser diferente. Si la presión social no es suficiente, los refugiados sirios no tendrán donde ir.

Eso sí, cosas de la vida,en todo caso encontrarán más apoyo en el decadente occidente, que entre sus “hermanos” de la Liga Árabe.

Un apunte interesante. Harry Eyres cita para hablar de la terribles consecuencias que tiene la guerra entre la población civil en general y entre los refugiados en particular, un film de animación del que hemos hablado aquí varias ocasiones:  To Say Goodbye (2012), producido por Izaskun Arandia y dirigido por Matt Richards.

 

Financial Times – 7/2/2014 – Gran Bretaña

Reflections on another civil war

On May 23 1937 a ship docked at Southampton with an unusual cargo. The steamer Habana had been designed to transport 800 passengers in some comfort across the Atlantic but on this occasion it was filled with 3,840 Basque children and around 200 adults, including teachers, priests and doctors. They were refugees, fleeing the terrible violence of the Spanish civil war, and especially the merciless bombardment of the Basque country being meted out by General Franco’s rebels, aided by Nazi Germany. A month earlier, the ancient Basque town of Guernica had been reduced to rubble by the bombers of the Nazi Condor Legion in what came to be seen as the defining act of the civil war, commemorated in Picasso’s “Guernica”.

(Sigue) (traducción automática)
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