La editorial de The Economist dedicada a la situación en la que se encuentra el Proceso de Paz en Euskadi, no ha debido sentar nada bien en la Moncloa, ni en los diarios españoles que apoyan la política del Partido Popular, y de Rajoy y su Gobierno, en ese campo.

La verdad es que la reflexión de este semanario tendría que hacer pensar un poco a todos los que se obstinan en conseguir una retransmisión en directo de la derrota de ETA. Todo ello con la equivocada idea de representan ante los españoles, los vascos y el mundo entero, la derrota del movimiento soberanista vasco. Intentado esconder así a su opinión publica que los partidarios de la soberanía en Euskadi superan de forma abismal a los minoría defensora de la existencia o de la actividad de ETA.

Por desgracia, creemos que eso no va a ser así. Para el castigado y asediado gobierno del Partido Popular, asuntos de exaltación patriótica, como la lucha contra los que quieren romper España, o el muy recurrido recurso de actuar contra Gibraltar, son la última línea defensa antes de la debacle. Seguramente muchos de ellos echaran en falta la posibilidad de acusar de los males de España (en realidad de sus males) a la conspiración rojo-judeo-separatista.

The Economist – 17/8/2013 – Gran Bretaña

Spain and ETA. Always around

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ETA still casts its shadows

CAN a terrorist organisation ever be wholly defeated? The British government’s willingness to bargain with the Irish Republican Army suggests that only long negotiations can bring violence to an end, and even then it can flare up again. Yet in Madrid, they think otherwise. The deadly First of October Anti-Fascist Resistance Group (Grapo) that emerged from murky 1970s Maoism has ceased to be a threat, and its members are in jail. Could that happen to the separatists of Basque Homeland and Liberty (ETA), Europe’s last big domestic terror group?

(Sigue) (Traducción automática)

 

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