Mas, un populista; CiU unos separatistas radicales y ERC uno autonomistas

Nos hemos encontrado en la web venezolana Analítica.com, con un artículo de opinión del Dr. Julio César Pineda, diplomático y analista internacional, doctor en Derecho y director y conductor del programa Brújula Internacional que transmite Globovisión.

La verdad es que nos ha sorprendido que sean necesario tantos títulos y cargos para acabar escribiendo cosas de tan poco sentido y dudosa rigurosidad como las que que contiene el artículo que nos ocupa: Cataluña y la unidad del reino de España.

Saben nuestros lectores que nuestro campo de actuación es el de los artículos relacionados con Euskadi. Pero vamos a analizar este en concreto por causa de que muchas de sus afirmaciones son tan válidas para Catalunya como para Euskadi, y porque, incluso, hace alguna referencia transversal a los vascos.

Como no sabemos por donde empezar, de tanta cosa que este impresentable texto contiene, vamos a hacer lo más lógico que es ir comentando desde el principio.

Empecemos por lo tanto por su primera afirmación:

La Constitución de 1978 de España modificó el modelo estructural del Estado español, tradicionalmente unitario y centralizado.

No sabemos a que se refiere cuando habla de tradicional. Si se refiere al régimen de Franco, o al de Primo de Rivera. Los territorios vascos peninsulares siempre han tenido una amplia capacidad de autogobierno, que solo se fue limitando a lo largo del siglo XIX por la fuerza de las armas y que incluso se conservó, en Araba y Navarra, en asuntos tan importantes como el de la fiscalidad, o el de las infraestructuras viarias, durante el gobierno ilegal de Franco. La Primera República tuvo una etapa federal, la Segunda tuvo una estructura autonómica y hasta los Decretos de Nueva Planta de principios del XVIII, Los catalanes tenían todas las estructuras de un estado propio. Estructuras que fueron eliminadas a través de la fuerza de las armas.

Por tanto, no sabemos a que se refiere con que el modelo estructural del Estado español, tradicionalmente unitario y centralizado. Mas bien parece que su visión de la realidad de lo que es el Reino de España, está demasiado centrada y enfocada en los momentos más negros y negativos de la historia de este estado pluri-nacional.

La Constitución vigente, organiza el territorio en base a municipios, provincias y comunidades autónomas. Esta innovación constitucional configura el Estado autonómico o Estado de las autonomías.

No sabemos donde está la innovación de la constitución actual cuando hace lo mismo que la de la Segunda República, pero con una estructura de monarquía en vez de República, y hace mucho menos que la Constitución federal de la Primera República. Eso sí lo que ha aportado la actual sobre la de la II República, es el principio del café para todos, de resultados tan desastrosos.

La CE de 1978 como todas las constituciones europeas ha sido producto de un consenso nacional y no pueden líderes o partidos tomar atajos para desfigurar la misma.

Aquí ya entramos en harina. ¿Consenso nacional la CE de 1978? Su nacimiento sólo podría ser comparado al de una constitución para Alemania o Italia en la que las estructuras del fascismo o del nazismo hubieran liderado su redacción imponiendo las líneas fundamentales por las que debería moverse. El planteamiento era: o esa constitución, o seguir con el régimen anterior, o iniciar una revolución.

Pero si queremos hablar de constituciones Dr. Julio César Pineda. Podemos hablar de la Constitución de Cádiz, la de 1812, que en su artículo 1º decía:

Art.1 La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.

¿Acaso no era una constitución que incluía a los españoles de Sudamérica? ¿Qué es lo que hace aceptable que los españoles e hijos y nietos de españoles que formaban la estructura dirigente de las colonias del Reino de España en América, puedan decidir su derecho a la libre determinación, mientras que los ciudadanos catalanes o vascos, que han tenido una historia propia e independiente de la Nación-Estado que se inventan las Cortes de Cádiz no lo puedan hacer? Da la impresión de que en el próximo articulo el señor Pineda va a pedir la vuelta de Venezuela a la dependencia de la Metrópoli.

Pero es que para acabar de demostrar la mentalidad y la visión que guía a tan preparado intelectual, afirma unos parrafos mas adelante:

Es como si los maracuchos o los andinos hubieran querido ahora, como lo quisieron en otras oportunidades, separarse de la República Bolivariana de Venezuela. Afortunadamente esto no está planteado, pero sí en España con Cataluña. Privó la racionalidad y el sentido europeo para mantener a España unida y no una Cataluña separada.

¿Acaso los criollos españoles que decidieron romper su cordón umbilical con la metrópoli contaron en algún momento para sus decisiones o para crear las estructuras de gobierno con los naturales de las tierras que habían colonizado,robado, esclavizado e incluso perseguido y exterminado? Cómo se puede tener tan poca vergüenza y tan poca sensibilidad histórica y social.

Pero la cosa sigue a peor. Porque pasa al puro análisis político de la situación en Catalunya y ahí demuestra un nivel de desconocimiento y desinformación que, discúlpennos, raya el ridículo. Primero se atreve a afirmar que:

Fracasó la tesis secesionista del populista y aventurero líder Artur Mas y su partido político CiU

Artur Mas y CiU son cualquier cosa menos populistas. Sus medidas radicales de recortes, tomadas para intentar compensar el desfalco histórico que está sufriendo Catalunya, además del agujero creado por un gobierno catalán dirigido por los socialistas durante 8 años, indican claramente lo contrario.

Luego, demostrando sus amplios conocimientos de la política catalana afirma que los Convergentes son los nacionalistas radicales y los de Esquerra Republicana son los posibilistas.  Vamos, el mundo al revés:

El resultado electoral, permitió afirmar el sentimiento soberanista de los catalanes, pero con una doble expresión, el de los radicales que pretendían la mayoría absoluta en el proceso de independencia de Cataluña, expresado en los votos del partido Convergencia y Unión (CiU), que redujo su votación y perdió doce escaños, y el de Izquierda Republicana (ERC) que ganó once. Este último, fue más realista y aunque sigue en la línea de la autonomía no presentó la posibilidad de un salto al vacío con la ruptura del modelo constitucional español.

Pero no se queda ahí. Porque cree que ha llegado el momento de incorporar el efecto UE, que tanto han usado los unionistas españoles en la campaña de Catalunya. Afirma con toda tranquilidad que:

La Unión Europea había advertido no aceptar en su seno un nuevo Estado fragmentado de uno de sus miembros como es España. La UE tiene como emblema la diversidad pero en la unidad, dentro de un nuevo constitucionalismo internacional, recordándonos a los latinoamericanos la tesis bolivariana de la Nación de Repúblicas.

Una persona de su formación, experiencia y conocimiento, debiera saber que la UE aún no ha dicho nada y que las decisiones de este tipo son decisiones políticas, que se toman con criterio político. Veremos que pasa si el resultado del referéndum de Escocia es favorable a la independencia. ¿Alguien se cree que Escocia se va a quedar fuera de la UE?. La pregunta que se debiera hacer tan insigne intelectual es si esa España que con tanto ímpetu defiende, eso sí como venezolano, podría quedarse en la UE. Si quieren una visión diferente de la relación Catalunya -UE, les recomendamos leer esto.

Sigue diciendo lo que otros tienen que hacer y que no hicieron sus mayores cuando Bolívar, consiguió independizar del Reino de España las tierras que ahora son Venezuela:

Como la propia Unión Europea, España debe continuar la vida de un federalismo limitado. Esta también será una lección para quienes conforman el país Vasco, quienes siempre han planteado la ruptura con España, aunque constitucional y electoralmente tampoco tienen la posibilidad de hacerlo.

En Sudamérica no usaron, por cierto, el camino de la democracia y el dialogo,  sino el de las armas, para liberarse del yugo español. Tampoco hicieron mucho caso de lo que decía una constitución que los definía como españoles. Pero en cambio, un texto constitucional nacido de la evolución de un gobierno dictatorial, se convierte para este venezolano en una ley fundamental de la física, imposible de ser evitada, cambiada o simplemente ignorada. Después de todo, ¿Qué es la voluntad de una nación en comparación con el principio de la Indisoluble Unidad de la Nación Española que los militares franquistas impusieron en el texto constitucional español aun vigente?

En definitiva, esperemos que el público que sigue a este analista tenga otras fuentes de información, porque, de lo contrario, van a tener una visión muy deformada de lo que pasa en Europa, en relación a las naciones sin estado. Porque,es curioso, no se habla una línea de Flandes, o Escocia. Ya se sabe que los diplomáticos, como el que firma el artículo, saben manejar muy bien el principio de la economía de la verdad. que viene a decir, simplificando mucho, que de la realidad, debes contar sólo aquello que respalda tus tesis.

Por último, no lo podemos resistir, nos gustaría recordar una vez más que mientras los padres políticos (y en no pocos casos biológicos) de los dirigentes del PP aun lloraban la derrota de la Alemania nazi y la Italia fascista, y los socialistas españoles soñaban con que España parte de unos de los países que luego serian sojuzgados tras el Telón de Acero por el comunismo soviético, los nacionalistas vascos, con el Lehendakari Aguirre a la cabeza, co-lideraban los primeros pasos de la creación de la Unión Europea

Nosotros sí creemos en una Europa Unida de Pueblos Libres.

Analítica.com – 7/12/2012 – Venezuela

Cataluña y la unidad del reino de España

a Constitución de 1978 de España modificó el modelo estructural del Estado español, tradicionalmente unitario y centralizado. La Constitución vigente, organiza el territorio en base a municipios, provincias y comunidades autónomas. Esta innovación constitucional configura el Estado autonómico o Estado de las autonomías. Se reconocen las autonomías de las nacionalidades y regiones, pero la Constitución establece que se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, “patria común e indivisible de todos los españoles”. La autonomía consiste en la capacidad de autogobierno a través de diferentes potestades, como la voluntariedad, la generalidad, la progresividad, la igualdad y la solidaridad entre ellas.

(Sigue)

 

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