Hace un año escribíamos en esta misma web, una entrada recordando el 106 aniversario de un acontecimientos científico de primer nivel que se realizó en las aguas de Abra. Los que nos leían hace un año lo recordarán. Hoy reproducimos, en lo fundamental, el texto, porque después de releído con 365 díasi de reposo, tiene bastante mala leche como para que no tengamos que cambiarle ni una coma:

Estamos seguros de que muchos de nuestros lectores no han oído hablar nunca de Leonardo Torres Quevedo, o en todo caso no tienen una idea clara de sus enormes aportaciones como investigador, científico, ingeniero e inventor. La causa de ese desconocimiento no se debe a la desidia o al desinterés de los que nos leen. Se debe, simple y llanamente a que ni las instituciones ni los medios de comunicación suelen prestar atención a los grandes éxitos de nuestros conciudadanos vascos, a no ser que estén relacionados con algún deporte en general y con el fútbol en particular. Nosotros, lo reconocemos, teníamos una imagen muy difuminada de lo que fue y de lo que hizo este personaje extraordinario.

Al igual que el año pasado ha sido gracias a un artículo publicado en una revista especializada, Wired (en 2011 la versión en inglés, este año la version italiana), lo que nos permite profundizar un poco más en los fantásticos y casi increíbles logros de este vasco bilbaino nacido el 28 de diciembre de 1852 fuera de Bilbao, en Santa Cruz de Iguña, Molledo (Santander), por causa del trabajo de su padre. La razón de que esta revista hable de él es que el 7 de noviembre de 1905, el ingeniero vasco hacia en El Abra una demostración histórica en todos los sentidos. Tan histórica, que la IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers) reconoce a este ingeniero, gracias a esa prueba, como el desarrollador de los principios del control a distancia por radio.

Foto de una prueba posterior. El 6 de septiembre de 1906 en el Abra el de Bilbao. Desde la terraza del Club Marítimo del Abra se gobernó a distancia la barcaza Vizcaya.

Fue ese 7 de Noviembre de 1095, cuando desde la terraza del marítimo del Abra y ante las autoridades locales, Leonardo Torres Quevedo dirigió a distancia, con su invento Telekino, una pequeña embarcación que  surcaba las aguas de El Abra. Un año después haría una demostración similar ante Alfonso XII en las mismas aguas vascas.

En la entrada del años pasado no sólo les dejamos la referencia de esta revista. También, dado su interés, les dejamos la referencia a un articulo en dos entregas aparecido en Euskonews (nunca nos cansaremos de alabar esta web de Elhuyar que acumula una información esencial para conocer lo que somos, en verdad, los vascos) y a la web torresquevedo.org, que contiene una información amplia y extremadamente interesante sobre las numerosas facetas que cubrió este científico e ingeniero vasco. Así mismo les recomendamos que no dejen de investigar en los numerosos enlaces que trae el artículo de Wired, cada uno de ellos lleva a un auténtico tesoro.

Por cierto, seguro que es una de las razones por las que nuestros lectores pueden conocer a nuestro protagonista. Leonardo Torres Quevedo fue el diseñador del Transbordador sobre las Cataratas del Niágara y, como verán en los enlaces que les dejamos, probó las técnicas que aplicó en esta gran obra, todavía en uso, en tierras de Santander y en en el Monte Ullia, en Donostia.

Wired – 7/11/2012  -Italia

L’invenzione del radiocomando

Una folla di curiosi stazionava al porto di Bilbao e lungo l’estuario del fiume Nerviòn il 7 novembre 1905. L’inventore spagnolo Leonardo Torres y Quevedo aveva promesso uno spettacolo straordinario: avrebbe comandato a distanza una barca grazie alla sua ultima invenzione, il Telekino. Persino il Re era venuto ad assistere al prodigio.

(Sigue) (Traducción automática)
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