Hemos querido encabezar esta entrada con una pequeña broma, que busca profundizar y puntualizar el título que Eric Barrier ha dado al magnífico reportaje que sobre Bilbao ha publicado Viator Travel Blog y en el que utiliza el término Swagger (que puede venir a significar algo así como fanfarronería) para definir el estado de los bilbainos tras la construcción del Museo Guggenheim.

Por suerte para los bilbainos, la novia de Eric Barrier ha pasado una semana por viaje de negocios en la ciudad vasca, y él se ha decidido a seguirla y, de paso, conocer esa ciudad que ha empezado a sonar en el mundo gracias al Museo Guggenheim Bilbao. De esa estancia ha nacido este artículo que referenciamos hoy, y que sin duda va a servir para que muchos lectores de esa web deseen darse una vuelta por esta ciudad por más razones que la exclusiva de conocer el edificio más importante construido en el cambio de milenio.

En la entrada ofrece una presentación gastronómica y enológica de lo que se pueden encontrar en la ciudad, con alguna recomendación de visitas en el entorno del núcleo urbano. Sin duda una buena carta de presentación. Pero, ya saben lo que a nosotros nos gustan los peros, que cae en los mismos errores de concepto a la hora de explicar la importancia que ha tenido el Museo Guggenheim en la transformación de la ciudad. Parece que es una batalla difícil de ganar, la de transmitir la idea correcta: somos muy conscientes de que ha sido el Museo el elemento que ha generado esa proyección internacional de la que disfruta esta ciudad vasca, pero no podemos olvidar que el Guggenheim se construyó en Bilbao porque esta ciudad estaba en pleno proceso de transformación y no al revés.

Como explicamos aquí con más amplitud, los ejes de la transformación, los elementos claves que permiten que haya pasado lo que ha pasado en esta ciudad vasca son:

  • La limpieza de la Ría, con una inversión aproximada de unos 800 millones de € en los últimos 25 años
  • La construcción del Puerto Exterior de Bilbao, que permitió dejar libres todas las terrenos que éste usaba a lo largo de todas las orillas de la Ría de Bilbao. Con una inversión aproximada de 650 millones de €.
  • La creación de un eje vertebrador que estructura el área metropolitana: Metro Bilbao. Con una inversión de mas de 1.900 millones de euros.
  • La creación de la Sociedad Bilbao Ría 2000 que coordino los trabajos de todas  las instituciones con intereses en Bilbao y que se ha encargado de impulsar y dirigir muchas operaciones clave de esta transformación urbana
  • La voluntad de las Instituciones vascas, empeñadas en sacar a la sociedad vasca de la profunda crisis social, económica y política en la que se encontraba tras el final de la dictadura. De tener  más de un 25%  de paro y un tejido industrial destruido por la crisis de la siderometalurgia que afecto a toda Europa, la sociedad vasca a pasado a ser una de las euroregiones con mayor PIB per cápita. Todo ello en 25 años y con una gestión que no puede ser calificada como brillante, como mínimo. Un dato para entender por que lo calificamos así: en estos momentos y a pesar de todas estas actuaciones el Ayuntamiento de Bilbao tiene un nivel de deuda cero.

En total las principales actuaciones realizadas, o en marcha de esta transformación de Bilbao superan ampliamente los 7.000 millones de euros.  Con lo que, los 166 millones de euros de coste de la puesta en marcha del Museo, no son en absoluto significativos.

En defensa de Eric Barrier hay que reconocer que estás reflexiones las tenemos que repetir a la hora de comentar la mayor parte de los artículos que se escriben sobre este aspecto concreto de Bilbao. Aunque, por suerte, siempre hay algún caso en el que se recoge de forma correcta.

En cualquier caso, hay que dar las gracias a Eric Barrier por su reportaje y aconsejarle que nos visite más a menudo. Para que conozca el País vasco en su conjunto y para que siga hablando tan bien de nosotros. Además así podrá descubrir que los vascos sentimos un orgullo de los nuestro, que puede ser incluso confundido con un cierto nivel de fanfarronería, pero que en realidad es la consecuencia natural de saberse el centro del mundo. Un sentimiento que, hay que reconocerlo, está mucho más acentuado entre los bilbainos (incluso de una forma un poco exagerada), como lo demuestra este mapa-mundi de Bilbao (del que ya les hablamos a nuestros lectores aquí)

Seguro que despues de un par de estancias entre nosotros ya no definía a Bilbao como una ciudad española, aunque administrativamente lo sea. Ustedes ya nos entienden.

Viator Travel Blog – 29/8/2012 – USA

Bilbao: A Spanish City Finds Its Swagger

Bilbao Rooftops. Photo credit: Eric Barrier.

As my plane touched down in northern Spain, on my way to Bilbao, I looked around at the jagged mountains, out over the Bay of Biscay and up at the clear, blue sky and thought to myself, “Dear God, I forgot people actually live in places like this.” It had been nearly a half decade since I’d last visited any part of Spain. In between, I had lived in flat, not very warm cities in Sweden, Latvia and Belgium. I had gotten too used to wearing sweaters in June and having an unobstructed panorama of the horizon. That a Spanish coastal city is an idyllic place is not an epiphany someone should have to have more than once, yet here I was again, jaw on the tarmac.

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