La imagen que nos viene a la cabeza, cuando hablamos de la contaminación de los vehículos con motores de combustión interna, es la del aire cargado de humo, o la de los casquetes polares descongelándose por causas del Efecto invernadero.

Un estudio de la UPV-EHU, llevada a cabo por el químico José Antonio Carrero, nos muestra otra forma de contaminación menos evidente, menos conocida, pero muy peligrosa. La que se genera en los suelos y aguas que rodean a las carreteras. La información es recogida en un diario digital italiano.

Articolo Tre -26/2/2012 – Italia

7 giorni di curiosità scientifiche: Strade tossiche

Ele studio se ha realizado en diferentes carreteras que llegan al municipio bizkaino de Mungia

Secondo una recente ricerca condotta dallo studioso José Antonio Carrero, chimico presso l’Università dei Paesi Baschi, il traffico non avvelena sensibilmente soltanto l’aria che respiriamo, ma anche l’asfalto stesso, che assorbe i metalli inquinanti e li trasmette nel sottosuolo e nelle piante ai lati della carreggiata.

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