El diario británico ya nos ha visitado en otras ocasiones, pero esa vez le toca a Bilbao en exclusiva. Eso sí, ahora como, en las otras ocasiones, el artículo  que publica, es de esos que al leerlos, dices:  preparo la maleta y voy corriendo a conocer ese lugar extraordinario.

Bilbao es una ciudad adorable, hermosa, llena de cosas interesantes y que merece la pena visitar. Esas son las conclusiones que cualquier lector del diario sacará al leer la crónica de la visita que ha realizado Katherine Bergen a la mayor ciudad vasca. Como es inevitable, centra una parte importante de su artículo en el museo Guggenheim, pero también dedica un espacio a otros aspectos atractivos de la Villa, entre los que destaca, claro está, la oferta gastronómica de los pintxos. Echamos en falta, como en muchos de los artículos sobre esta ciudad, una referencia al Museo de Bellas Artes, una joya en sí mismo, que, una vez más, queda ensombrecido por la imponente presencia del museo diseñado por Gerhy.

Algo que nos ha llamado poderosamente la atención , y de forma muy positiva. Nos referimos al siguiente párrafo:

In fact, few cities in the world have undergone such a radical regeneration. It was badly hit by the recession in the Eighties. But by the Nineties, visionary planning saw Bilbao reinvent itself, even before architect Frank Gehry’s iconic Guggenheim Museum gave it international cultural status when it was unveiled in 1997.

(De hecho, pocas ciudades en el mundo han experimentado una regeneración radical. Fue un duro golpe por la recesión en los años ochenta. Pero en los noventa, la planificación visionaria vio Bilbao reinventarse a sí misma, incluso antes de museo emblemático arquitecto Frank Gehry Guggenheim le dio estatus cultural internacional cuando se dio a conocer en 1997.)

Es decir, se ha dado cuenta de algo que muy pocos de los visitantes que escriben sus experiencias en diarios o en blogs, perciben: que el Guggengheim no es la clave de la transformación de Bilbao, sino una de sus piezas. Bravo por Katherine Bergen. Sólo una pequeña puntualización, el arquitecto británico Sir Norman Foster, el responsable del diseño de las maravillosas estaciones del Metro Bilbao, realizó su proyecto con anterioridad al inicio del mismo Guggenheim, convirtiéndose, por derecho propio, en el primer gran arquitecto que participó con un gran proyecto en ese proceso de transformación de la ciudad.

Daily Mail -19/10/2011 – Gran Bretaña

Basque in the glory: Bilbao, the Spanish phoenix that rose from industrial decay

Spiders from marvellous: Bilbao has become a city of art, with the Guggenheim Museum (left) as its emblem (Foto: Alamy)

A city where you can bump into a giant metal spider called Maman and a 12-metre-high dog made of flowers known as Puppy sounded good to me. And so it proved. The spider, a sculpture by Louise Bourgeois, and the puppy, by Jeff Koons, are just two of the creative works that have transformed Bilbao. In fact, few cities in the world have undergone such a radical regeneration. It was badly hit by the recession in the Eighties. But by the Nineties, visionary planning saw Bilbao reinvent itself, even before architect Frank Gehry’s iconic Guggenheim Museum gave it international cultural status when it was unveiled in 1997.

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