Bueno, la pregunta debería ser ¿Hay angulas en algún sitio? (aparte de las que podemos encontrar en algunas “joyerias” (los lectores vascos ya nos entienden). La cuestión es que un lector del blog Los Ángeles Weekly ha preguntado a un crítico gastronómico que escribe en ese medio, dónde se pueden encontrar angulas en esa ciudad de la costa oeste de los USA.

En la respuesta, situada en un justo equilibrio entre el conservacionismo y el sentido común en temas económicos, el Sr Gold, que es el crítico, le explica cómo esta especie está a punto de desaparecer, y, además, le informa de cuál es el inmoral precio que pueden llegar a alcanzar estos alevines de anguilas. Así que, ni corto ni perezoso, le recomienda probar los productos sustitutivos creados a partir de surimi. Un producto que, al menos en principio, parece menos agresivo con el medio ambiente y que, por otro lado está al alcance de muchos mas bolsillo.

En la respuesta afirma que, con esa recomendación, es probable que se hayan revuelto en sus sepulturas 40 generaciones de cocineros vascos.  Pues bien, esas 40 generaciones de cocineros vascos ya estan muy acostumbradas a esas cosas, porque esos sucedaneos de angulas son, desde hace tiempo, un  plato común en las cocinas vascas y si se tiene un poco de mano al cocinarlas, están muy ricos.

Los Ángeles Weekly -21/9/2011 – USA

Want Angulas, Spanish Baby Eels? Get the Fake Version

Angulas? Really? Eels are slithering toward the endangered list, you know. We probably should lay off the babies for a while, no matter how delicious they may be when prepared by Basque cooks. There are probably a few hundred of the elvers in an average serving, which resembles translucent bits of spaghettini cooked quickly in warm olive oil flavored with garlic and hot chile, and that’s a few hundred elvers that should be given the chance to frolic in the wide Sargasso Sea and produce baby eels of their own, at least until the populations are replenished.

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