No queremos aquí entrar en la polémica sobre si debe haber, o no, corridas de toros. Nosotros nos dedicamos a analizar la prensa internacional y recoger aquellos asuntos que sobre los vascos nos parecen de mayor interés. Pues bien, habíamos visto algún comentario sobre los festejos taurinos que se han celebrado en la Aste Nagusia bilbaina, al igual que habíamos visto alguna información sobre las propias fiestas o los conciertos que se han ofrecido durante esos días. Pero la verdad es que no nos habían parecido de entidad suficiente como ser recogidas aquí. Pero lo que nos hemos encontrado en Terra Perú, con la firma de la Agencia EFE, sí nos ha parecido digno de ser reseñado.

Sin duda, los responsables de hacer las crónicas taurinas deben cumplir dos condiciones: gustarles los toros (o mejor las corridas de toros) y tener un adecuado conocimiento de las técnicas del toreo (lo que algunos llaman el arte del toreo). No dudamos de que el responsable de esta crónica de las Corridas Generales de Bilbao celebradas este agosto, cumple con ambas. Pero también tenemos claro que su pasión le ciega  y eso le hace perder las perspectiva.Y para nosotros eso le pasa al afirmar cosas como la que sigue:

Las Corridas Generales han sido un año más fieles a su tradición de respeto y admiración por el toro, epicentro del gran espectáculo que se da en el ruedo de la Plaza de Vista Alegre durante la Aste Nagusia o Semana Grande, la fiesta mayor de Bilbao cuyo carácter lo define precisamente el bravo animal.

No nos referimos a la muy discutible afirmación de que en una corrida se respeta y admira al toro; ni a que la Aste Nagusia es la mayor fiesta de Bilbao (como su nombre indica), Cuando hablamos de que la pasión le hace perder la perspectiva, nos referimos a su afirmación de que la principal característica que define la Aste Nagusia, son las actividades taurinas, o en concreto, el bravo animal.

Durante muchos años, las fiestas de Bilbao fueron unas fiestas pensadas para una minoría acomodada. En esos años sí es verdad  que las Corridas Generales, y la plaza de Vista Alegre, eran el auténtico epicentro. Unas fiestas que discurrían de espaldas a la mayor parte de la población, que apenas se enteraban de que eran fiestas, a no ser por los fuegos artificiales, o los engalanamientos de los edificios públicos. Con la muerte del dictador, las Fiestas de Bilbao, la Aste Nagusia (como otras muchas cosas de nuestro país) cambiaron. se transformaron en una fiesta popular, en la que el protagonismo lo toma la sociedad civil en su conjunto. Lo que desplazó el epicentro de la fiesta, desde una elitista plaza de toros, al conjunto de la ciudad. Ahora hay actividades para todos. Desde los niños a los ancianos: actividades infantiles, conciertos de bilbainadas, grandes conciertos con grupos de primer nivel; txoznas; teatro; actividades callejeras; fuegos artificiales; toros;….  Un gran abanico que hace muy difícil, más bien imposible, determinar cuál es el epicentro.

Para los amantes de las corridas de toros, sin duda, ese epicentro está en la plaza de Vista Alegre. Pero este grupo es una minoría en el conjunto de la fiesta y no pueden hacer creer que aquello que les gusta, es lo que define las fiestas.   Decir que el carácter de la Aste Nagusia está definido y marcado por lo que sucede en Vista Alegre, es pensar que las fiestas de Bilbao se mantienen igual que en 1961. Algo que, por suerte para todos, ya no es así. A eso, se llama confundir la parte con el todo.

Terra Perú – 28/8/2011 – Perú

Bilbao mantiene su tradición del toro como principal atractivo

Las Corridas Generales han sido un año más fieles a su tradición de respeto y admiración por el toro, epicentro del gran espectáculo que se da en el ruedo de la Plaza de Vista Alegre durante la Aste Nagusia o Semana Grande, la fiesta mayor de Bilbao cuyo carácter lo define precisamente el bravo animal. El toro que por presencia y comportamiento se conoce como “el de Bilbao”, denominación al margen de su procedencia geográfica según la ubicación de la ganadería donde se ha criado.

(Sigue)